Si estás viviendo una pérdida
Acompañamiento individual, de pareja o familiar, presencial en Mérida o en línea. Y antes de eso, un lugar donde entender lo que te está pasando sin que nadie te apure.
Acompañamos a quienes viven un duelo y formamos a los profesionales que los sostienen. Cuarenta años de práctica clínica puestos al servicio de un momento que nadie elige, pero que nadie tiene por qué atravesar sin ayuda.
Una conferencia en vivo sobre pérdidas y duelo, sin costo y sin requisitos. La imparte el Dr. Carballo o alguno de los tanatólogos de su red, y después queda publicada para quien no alcanzó a llegar.
Acompañamiento individual, de pareja o familiar, presencial en Mérida o en línea. Y antes de eso, un lugar donde entender lo que te está pasando sin que nadie te apure.
Especialidad, cursos y talleres en tanatología humanista, biblioteca profesional y una red de tanatólogos que comparte casos, ponencias y referencias.
La tanatología acompaña a la persona a lo largo de sus pérdidas: las integra en su biografía en lugar de pedirle que las olvide. No se ocupa únicamente de la muerte. Se ocupa de todo aquello que termina y deja un hueco.
Trabaja sobre cuatro planos a la vez —el biológico, el psicológico, el social y el espiritual— porque una pérdida no se vive por partes. Cambia el cuerpo, el ánimo, el lugar que uno ocupa entre los suyos y el sentido que le daba a su vida.
En este Instituto se practica desde el enfoque humanista existencial: la persona en duelo no es un caso que corregir, sino alguien con los recursos para rehacerse, que necesita una presencia entrenada mientras los encuentra.
El duelo no tiene calendario. El trabajo consiste en sostener el ritmo propio de cada persona, no en acelerarlo para que deje de doler antes.
Rabia, culpa, alivio, vergüenza. Todo lo que aparece en un duelo tiene razón de ser. Nombrarlo sin juicio es la mitad del camino.
Después de una pérdida la vida pide ser contada de otro modo. Acompañamos esa reescritura hasta que la persona vuelve a reconocerse.
La meta no es borrar a quien se fue. Es transformar el dolor en un vínculo que se puede recordar sin romperse.
Hay duelos que la gente reconoce de inmediato y otros que nadie nombra, y que por eso duelen el doble. Estos son los que se trabajan en el Instituto.
La pérdida de un hijo, una pareja, un padre o un hermano, con todo lo que reacomoda en la familia que queda.
El que empieza con el diagnóstico, mucho antes del desenlace, y que desgasta en silencio a la familia y al enfermo.
Cuando la persona está ausente sin estar muerta, o presente sin estar: demencias, adicciones, migración, distanciamiento.
Un duelo sin cuerpo y sin certeza, que obliga a sostener la esperanza y el dolor al mismo tiempo durante años.
Acompañamiento a los sobrevivientes, con el peso añadido de la culpa, el estigma y las preguntas sin respuesta.
Los niños también hacen duelo, de otra manera. Orientación a padres y cuidadores para no dejarlos fuera de la conversación.
Enfermedad crónica, degenerativa o discapacidad: el duelo por el cuerpo y la vida que se daban por hechos.
Divorcios y rupturas que terminan un proyecto de vida compartido y reorganizan a toda una familia.
Varias pérdidas encimadas sin tiempo de elaborar ninguna, hasta que el cuerpo o el ánimo pasan la factura.
No hay un guion idéntico para todos. Hay un método, y dentro de él, el tiempo que cada persona necesite. Las sesiones son individuales, de pareja o familiares, presenciales en Mérida o en línea desde cualquier lugar.
Un espacio para contar lo que pasó sin que nadie corrija la forma de contarlo. Se escucha la historia completa y se identifica qué tipo de pérdida está en juego.
Se le pone nombre a lo que ocurre: qué es propio del duelo, qué está pidiendo atención médica y qué viene de duelos anteriores que nunca se cerraron.
Herramientas concretas para sostener los días difíciles: lo que se siente encuentra salida en lugar de acumularse en el cuerpo.
Quién es uno después de esta pérdida. Se trabaja el vínculo con quien ya no está y el lugar que ocupará de aquí en adelante.
Cierre acompañado, con recursos y red de apoyo, para que la persona siga sosteniéndose cuando las sesiones terminen.
Quien acompaña sin formación termina agotado, y quien recibe ese acompañamiento se queda a medio camino. El Instituto forma tanatólogos con método, supervisión y material propio. Ese es el sentido de la frase que encabeza nuestro escudo.
La formación completa del Instituto. Prepara para ejercer el acompañamiento tanatológico con fundamento teórico, criterio clínico y práctica supervisada, desde el enfoque humanista existencial que sostiene toda nuestra obra.
Programas monográficos para profundizar en un terreno concreto, dirigidos a quienes ya trabajan con personas en duelo y necesitan herramientas específicas.
Sesiones prácticas, de trabajo directo sobre el caso y la propia experiencia. Se imparten abiertos al público o a la medida de una institución.
Una comunidad de profesionales formados que comparten casos, se refieren pacientes y se turnan la palabra en los Encuentros de cada miércoles.
El trato es sencillo y directo: das una ponencia, recibes difusión.
Médico cirujano por la UNAM, tanatólogo y psicoterapeuta humanista. Cuatro décadas de ejercicio dedicadas a acompañar a personas y familias en sus pérdidas, y a formar a quienes hacen ese mismo trabajo.
Autor de más de novecientas páginas de obra propia sobre duelo, prevención del suicidio y comunicación de malas noticias. Su labor sostiene una convicción escrita en el escudo del Instituto: la tanatología tiene que profesionalizarse. Acompañar un duelo exige formación, método y supervisión, no solo buena voluntad.
«Sanar no es olvidar. Es transformar el dolor en un recuerdo que se puede sostener con amor.»
Colecciones escritas por el Dr. Carballo para tanatólogos, psicólogos, personal de salud y acompañantes. Todo en formato digital, con descarga inmediata después del pago.
El material de trabajo más completo del Instituto: cincuenta intervenciones listas para aplicar en consulta, organizadas por momento del proceso.
Para quien atiende a personas en riesgo: comprender, detectar, intervenir y acompañar después. Con veinte casos clínicos detallados.
Cómo se da una noticia que cambia una vida. Diez modelos explicados al detalle, con casos, guiones y material imprimible de consulta.
El marco teórico completo del enfoque del Instituto. La obra de referencia para quien se está formando.
El duelo sin cuerpo y sin cierre: demencias, desapariciones, adicciones, distanciamiento. Comprensión, evaluación y acompañamiento.
Escrita en lenguaje sencillo para quien está en duelo y para quien acompaña a alguien que lo vive. Sin tecnicismos y sin frases hechas.
Escríbenos para agendar una sesión, pedir informes de la formación o resolver cualquier duda sobre el material y los Encuentros. Respondemos personalmente.